martes, 9 de abril de 2024

Dunas

La horas se ciernen

en lagos de ansiedad...


La piel brilla entre brisa

y olas de arena.


Tus ojos me miran

y reproducen 

los secretos del universo.


La bondad es un infinito sostenido

fundido en un abrazo 

que calma para siempre

mis oscuros delirios.


Te deseo 

y también te deseo 

y todavía no existes,

y todavía no existo.

miércoles, 3 de abril de 2024

Soleada grieta.


El ser simple
que piensa en porciones
y bebe una gota
de un vaso medio lleno 
de retos vacíos.

Velocidad luz
de un caracol 
subiendo escaleras
de caracol,
en la cara oculta
de la luna medio llena.

Un paso,
medio día,
penumbra y sol.

Un lienzo vuela
en espiral
dibujando eses.

Vocales en el mar
y números primos.
Abrazos...tres..cinco

Corcheas semi-desnudas
y colores primarios...

Delantales y dientes.
Pasto y peces que miran.

Rios de tinta, 
luces y chispas.

Una persona,
un lugar y una melodía.
Día y mediodía. 

Una lista tachada,
un teléfono arrugado, 
re, mi.

Medio metro de distancia 
entre cada palabra.

Soleada grieta 
en medio de la nada 
por aquí..

Nada 
por allá...



lunes, 4 de marzo de 2024

Hormigas

Temple helado

sonido y letargo.

Bailaor que gira 

en un laberinto

lleno de vacíos redundantes.


Y todas estas poses

nos traen el fruto

de manatiales secos

voces olvidadas

y vientos constantes...


Las palabras siguen

colgando del cielo negro.


Pastos movedizos

alergias y piel enrojeciza

entre barro y serpientes.


Nada civilizado

nada digno

nada relativamente sano.


Escupo óxido 

muerdo el anzuelo

tiño la esperanza

a la espera del fin de los tiempos.


Cuando más oscuro 

más solitario.

Cuando más silencioso

menos obsesivo.


Calma y temple

miedo y ansiedad

humano y volátil.


Ensimismado,

luz de un planeta

helado que se arrastra

como un glaciar lento

hacia las entrañas 

de un ser inhumano. 


Mi deseo será una piedra

y mi futuro un lago tranquilo

de hojas secas 

donde pasearán ocupadas

Las hormigas.




viernes, 16 de febrero de 2024

Caída sin red

Se desmorona el tiempo

en sillas amontonadas.


Nada cierto es verdad

ni la verdad acierta,

solo en un paramo irregular.


Trozos de cielo

y serpentinas de fiesta

entre barro y disculpas.


No soy nada

No soy nadie

No tengo luz

ni oscuridad, 

ni sonido.


El miedo abre un ojo

entre paredes negras

sudadas y húmedas.


Asoma el viaje

en el horizonte de sucesos

y me atrapa el eco

maltratado 

de mi difunto discurso,

alas quemadas

de cera verdadera.


Pim pom fuera,


Cuando vuelva

seré mar.


Y si te encuentro

bailaremos la danza 

de los perdedores.


de los viejos

y los muertos.


Espero una terraza

llena de sol

y una cerveza 

para compensar todo esto.


Solo. Aturdido.

Simple. Irreal

y un poco distraído

por esa música de fondo

que me arrastra hacia la libertad.


Nos volvemos a encontrar

amigo.